MANIFIESTO

Somos un hilo de certeza.

Somos verdad.

El verde profundo de la hoja de plátano que envuelve un tamal amarrado, custodiando el más preciado de los regalos.

El amarillo de las astromelias de la plaza, todavía perladas por el rocío matutino.

El cobrizo de un bocadillo que se rompe en dos, pequeños cristales de azúcar brillando en la fractura.

El dorado de la mantequilla fundiéndose lentamente sobre una arepa caliente.

Es en el tacto de lo cotidiano donde se sostiene mi verdad.

1.

PERSEGUIMOS EL COLOR VIVO

Exploramos sus propiedades rituales, construyendo un archivo cromático que es territorio, afecto y memoria.

Nos importa el color que conmueve, que aprieta, que atraviesa; el que acompaña el gesto y ritualiza lo cotidiano.

¿De qué color es el arrunche?

Del tono tibio de la sombra compartida.

En Latinoamerica el color es resistencia.

2.

NUESTRO ORIGEN ES LA TIERRA

Colombia es el ombligo de nuestra práctica: aquí, lo extraordinario atraviesa la rutina y el enredo se vuelve poesía; en Latinoamérica, la vida se teje entre contradicciones.

Nuestras materias primas brotan del suelo, y las manos que las conocen las transforman en presencia viva, en obra que palpita con un relato profundo y sensible.

3.

EL TEJIDO ES NUESTRO método

Creemos en los procesos, la materia y la técnica. Trabajamos con fibras naturales y desarrollamos nuestros propios tonos. Priorizamos la excelencia y la calidad con la intención de hacer de una tela un manto de vida excepcional.

Honramos la memoria ancestral y a las generaciones femeninas que nos precedieron.

Somos mujeres artesanas, creativas y creadoras.

4.

coqueteamos con el textil

La maestría técnica, la investigación antropológica, la experimentación curiosa y el diseño intencionado nos permiten narrar desde un lugar íntimo y personal.

Hilamos el hilo que sostiene memoria, torcemos la fibra que guarda secretos, tinturamos con pigmentos vivos, tejemos redes que abrazan afectos, rematamos cada pieza como si se tratase de un acto de fe.

el tejido es nuestra   verdad

y el color nuestra lengua materna